Al igual que la historia del libro de la selva, y también un poco como cuenta la leyenda de Tarzán, Cimarrón fue criado por animales. En su caso en particular, una manada de perros cimarrones lo rescató cuando estaba a punto de ser embestido por un jabalí. En ese trágico día, Cimarrón tenía apenas cuatro años.
Los perros cimarrones le enseñaron a luchar con fuerza, garra y bravura.
No se conforma con un hueso
Quiere mucho más que eso
No le gustan las correas
Quiere ser libre en la pradera
El Cimarrón, el Cimarrón
Es rebelde, es indomable
Sus dientes cortan, son un sable
Tiene astucia y es muy bravo
Engañarlo sale caro
Al Cimarrón, al Cimarrón
Es el perro Cimarrón
Si se enoja, tira el tarascón
Es el perro Cimarrón
Buen guardián mejor luchador
No lo mandes a la cucha
Porque rabia le da mucha
No le toques la comida
Porque se te viene encima
El Cimarrón, el Cimarrón
Es el perro Cimarrón
Si se enoja, tira el tarascón
Es el perro Cimarrón
Buen guardián mejor luchador